viernes, 10 de febrero de 2012

RECOMENDACIONES PARA EL SISTEMA ELECTORAL

Las modestas recomendaciones que damos, son quizá un aporte pequeño al estudio de un sistema político, que sirva al fortalecimiento de la democracia y al desarrollo del país.

1.- Nuestra Constitución Política vigente, dedica un sólo artículo a los partidos políticos; el artículo 35. Esto es una muestra de mezquindad de los constituyentes del CCD (Congreso Constituyente democrático) del 93; puesto que, buscaron ignorar la existencia de los partidos políticos de ese entonces; para explicar esto, sólo hay que recordar en qué momento histórico se dio esta Constitución y la explicación fluirá por si sola; el autogolpe de Estado se dio el 5 de abril del año 1992. Autogolpe que fue aclamado por la población; dado que la ciudadanía, estaba asqueada de los partidos, al considerarlo el factor fundamental de todos los males: que en ese entonces acarreaba el Estado peruano, el terrorismo, inflación, pobreza, desempleo, en fin; un sin número de problemas. Nosotros pensamos que esta regulación es una involución frente a la Constitución política del 79 que es más completa. Nos hubiera gustado, que esta Constitución; nos diera una definición más precisa sobre Partido Político para delimitar quienes son partidos y quienes no los son; la Constitución del 79 no lo hizo; por eso, hubiera sido un avance; luego hubiera copiado las funciones reguladas en el 79.

Recomendamos a los congresistas, hacer una reforma constitucional del artículo 35 de la Constitución Política del 93, e incluir una definición que permita distinguir y delimitar a los partidos políticos de aquellas otras entidades que no lo son; así se evitará el surgimiento imprevisto de algunas agrupaciones o entidades políticas, aprovechando las lagunas legislativas y traten de distorsionar los procesos electorales y por ende la democracia.

Con esto no se busca la dictadura de los partidos políticos; sino que estos se fortalezcan y sean instituciones, de participación política del ciudadano, con el fin de cimentar la democracia.

2.- En el Titulo V de la ley 28094 Ley de partidos políticos, sobre la democracia interna. Es un error el contenido del artículo 19, cuando dice: que las democracias internas (primarias) deban regirse por la ley y el estatuto. A nuestra opinión, la democracia interna, es una de las cuestiones determinantes para la vida democrática, no exclusivamente de los partidos; sino de un país, por eso, es difícil hablar de democracia en los tiempos actuales, sin considerar a los partidos políticos, pues ellos son los principales articuladores y aglutinadores de los intereses sociales; por lo tanto, las elecciones internas conllevan a ser tan importantes que necesitan de unas reglas claras y control institucional, siendo la ley la norma principal que establezca el marco de una elección interna y la ONPE quien vigile estas elecciones, y no así como la ley establece que la ONPE solamente sea un órgano de apoyo. Con respecto a la modalidad de elección de candidatos, no nos parece acertado que la elección interna sea a través de órganos partidarios, suprimiendo el derecho de los afiliados al voto, como ya comentamos líneas arriba la elección interna siendo tan trascendental debe ser como establece uno de los párrafos de la ley: con voto universal, lo que sí es acertado, es que cada partido fije si esta elección primaria sea abierta o cerrada.

Por lo tanto es urgente modificar este artículo de nuestra Ley.

3.- Otro tema que nos llama la atención, es el artículo 24 del Título V, sobre democracia interna, se establece que hasta una quinta parte del número total de candidatos (20%), puede ser designado directamente por el órgano del partido que disponga el estatuto; (CEN, Comité Ejecutivo Nacional) excepto, los candidatos a Presidente y Vicepresidente, los cuales deben ser elegidos necesariamente.

Esta disposición va contra todo principio democrático; puesto que, por un lado hay una suerte de imposición al designar directamente; por otro lado, hay un trato diferenciado de los afiliados ya que unos pueden ser elegidos directamente, mientras que otros, tienen que ser elegidos en una elección. El Tribunal Constitucional en varios fallos se pronunció; que cuando el trato diferenciado es justificado, no hay discriminación; y cuando el trato diferenciado no es justificado, es discriminatorio.

En este mismo artículo 24, se señala también que los candidatos a Presidente y Vicepresidente de la República deberán ser necesariamente elegidos. Esto nos lleva a considerar que los demás candidatos son pasibles de ser designados; nosotros proponemos, que la elección debe ser obligatoria también para los candidatos a Presidente Regional, Vicepresidente Regional y Alcalde por ser cargos de mucha relevancia en nuestra sociedad.

Este artículo debe ser modificado de inmediato, por ser antidemocrático y discriminatorio y no ayuda en nada a la institucionalización de los partidos.

Las elecciones internas, tiene que ver con el desarrollo de la democracia y la profundización en ella, el cuidado debe residir en la renovación constante de sus elites diligénciales, y en mantener frente a la sociedad una transparencia en sus líneas; al contrario, con esta norma, lo único que se logrará es desprestigiar más a los partidos y ahondar más la crisis que están atravesando.

Nuestro planteamiento es que todos los candidatos a los cargos públicos, deben ser producto de una elección interna en los partidos de donde provienen, no debe existir una designación directa, por ser dañina para la democracia y contraria a la Constitución que en su artículo 176, dice: los escrutinios deben ser el reflejo exacto y oportuno de la voluntad del elector, expresada en las urnas por votación directa. Se refiere que una elección general, busca la expresión autentica de la voluntad del elector; entonces, esta no seria tal; si dentro de los partidos no se practica una verdadera elección democrática.

4.- Discrepamos con el contenido del artículo 29 de la Ley Nº 28094, Titulo VI, sobre el financiamiento de los partidos políticos; por lo que, sería acertado su modificatoria, concretamente sobre el financiamiento directo y publico, según el comentario del Dr. Jorge del Castillo, al artículo 35 de la Constitución Política, nos dice: que hay dos clases de financiamiento, publico, que proviene de las arcas del Estado y privado, que son aportes de personas o entidades privadas, (propios afiliados) dentro del publico a su vez hay: financiamiento directo e indirecto. El financiamiento público directo, es lo que se encuentra normado en este artículo en comentario, el aporte del Estado del 0.1% de la UIT por cada voto emitido para elegir representantes, este aporte sólo se hace a los partidos que obtienen representación en el congreso, ahora bien, según la Ley, este aporte debe ser utilizado en actividades de formación, capacitación, investigación y sus gastos de funcionamiento ordinario; durante el quinquenio posterior a la última elección presidencial. El financiamiento público indirecto, es aquel que da el Estado a través de la franja electoral.

Nuestra crítica es al financiamiento público directo; puesto que, en un Estado pobre, al margen del crecimiento económico de los últimos años que no significa que tenemos suficiente para cubrir las necesidades básicas.

Así lo corrobora múltiples informes de organismos internacionales como: el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo) BID, CEPAL (Comisión económica para América Latina) y otros, todos ellos señalan que el 54% de la población peruana que es unos 1'620,000.00 de aproximadamente 30 millones de habitantes; no satisfacen adecuadamente sus necesidades mas elementales como: alimentación, salud, educación y vivienda; de estos aproximadamente el 24.4% (7'320,000.00) habitantes viven en condiciones de extrema pobreza, es decir en condiciones de indigencia.

No es legítimo, ni justo el financiamiento a los partidos políticos con dinero del erario, dinero que debe ser destinado para luchar y contrarrestar todas las necesidades básicas, para dar calidad de vida a muchos compatriotas que viven en la exclusión. Más aun, en un momento donde el sistema político está desacreditado. Esto se ve reflejado por ejemplo, cuando se desarrollan elecciones generales; en las zonas marginales y excluidas, es decir en los andes y selva peruana, tienen una aprobación unánime los candidatos con tendencias extremistas, revolucionarios, puesto que utilizan la demagogia para jugar con sus esperanzas y alimentan una ilusión utópica de la realidad.

Por todo eso, estamos en desacuerdo con este artículo en lo que se refiere al financiamiento público directo, a pesar de que en muchos países esta normado así, esto se debe porque usualmente las leyes se copian y nuestra ley no es ajena de esto, son muy pocas las que son originales.

Además no nos parece un argumento sólido, que dicho financiamiento sea para la formación, capacitación, investigación y gastos. Un partido bien organizado, se la puede ingeniar para buscar su propio ingreso.

Por otro lado si es un acierto el financiamiento público indirecto, la que el Estado brinda a través de franjas electorales, pero en condiciones de igualdad, ya que la publicidad en nuestros días decide muchas veces las elecciones, porque influye mucho en la parte subliminal del elector; además, este tema es muy amplio y es discutido hoy en día por politicólogos prestigiosos, como el Dr. Giovanni Sartori, que le dedica toda una investigación académica a los partidos y su relación con la publicidad.